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EVOLUCIÓN HUMANA

El árgol genealógico de los seres humanos acaba de enmarañarse un poco más: un fósil recientemente descubierto indica que es posible que el Homo habilis no haya evolucionado para dar lugar al Homo erectus, de mayor tamaño. Se ha encontrado un maxilar de H. habilis cerca del lago Turkana, en Kenia, de 1,44 millones de años de antigüedad. Por entonces, el H. erectus habitaba también en esa zona. Si los dos homínidos coexistieron, es probable que evolucionaran por separado de un antepasado común. Los fósiles más antiguos de H. habilis y H. erectus encontrados en África Oriental tienen 1,9 millones de años de antigüedad. Existieron, pues, simultáneamente en la región durante medio millón de años. el antepasado común de ambas especies tuvo que haber vivido hace 2 ó 3 millones de años. No se sabe si era muy diferente de las dos especies o si se asemejaba a H. habilis, la más antigua: los únicos restos de esa época son fragmentos de herramientas de piedra y unos pocos dientes.

- J.R.Minkel. Nature, 9 de agosto.

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"MÁS SIMPLE QUE EL MECANISMO DE UN BOTIJO"

"MÁS SIMPLE QUE EL MECANISMO DE UN BOTIJO"

Desde la prehistoria el hombre ha utilizado el barro para fabricar vasijas de todo tipo, cántaros, vasos, ollas, botijos, etc, destinados, entre otras cosas, a guardar el agua y los alimentos. El ejemplo del que vamos a tratar aquí es el botijo.

Según lo define el diccionario un botijo es “una vasija de barro poroso utilizada para refrescar agua”.

Su funcionamiento es sencillo: el agua se filtra por los poros de la arcilla y en contacto con el ambiente exterior se evapora, produciendo un enfriamiento. La clave del enfriamiento está en la evaporación del agua.

Refrigeración por evaporación

El proceso es muy simple cuando el agua se evapora necesita energía para que se produzca el cambio de estado de líquido a gas. Esa energía puede tomarla del ambiente, pero también del propio sistema (el agua). Así cuando se evapora una parte de agua extrae energía del sistema y el agua remanente, por tanto, disminuye la temperatura.

La teoría cinética nos permite interpretar también el fenómeno de refrigeración por evaporación desde el punto de vista microscópico o molecular. Así, nos encontramos que las partículas de un sólido, líquido o gas se están moviendo o agitando continuamente. La temperatura es una medida de la energía cinética media de las partículas, mayor velocidad de éstas implica mayor temperatura y viceversa. En un líquido las partículas  se mueven deslizándose unas sobre otras, las más veloces se acercan a la superficie libre del líquido y si tienen energía suficiente pueden escapar de él, produciéndose la evaporación. Este cambio de estado (líquido ---> vapor) provoca un enfriamiento del sistema, ya que precisamente desaparecen las partículas más energéticas.

Este efecto podemos notarlo en diferentes situaciones: en verano cuando se riegan las calles para refrescar el ambiente, cuando nos ponemos una compresa de alcohol para disminuir la fiebre, cuando sudamos y al evaporarse el sudor refrigeramos nuestro cuerpo, etc.

Numismática y ciencia

Numismática y ciencia

Esta imagen pertenece a la moneda de dos libras conmemorativa del 50 aniversario del descubrimiento de la estructura del ADN por parte de Watson y Crick. El diseño fue de John Mills. La imagen es de  Keith Beaumont. En el momento de la emisión de esta moneda estaba cursando el primer curso de la licenciatura de Biología, en la asignatura de bioquímica nos remarco el profesor que el nombre correcto para la estructura de este ácido nucleico era DNA, en este punto discrepo mucho, porque por mucho que sea el nombre internacionalmente establecido no tenemos porque usarlo, ejemplo: ¿que decimos London o Londres?, aplicar el mismo criterio al ADN es de pura lógica. Se emitierón ademas versiones en metales preciosos: una de oro con el centro amarillo y el anillo rojo con un peso de 15,97 gramos de oro de 916 milesimas y una tirada de 1.500 unidades; y una moneda de plata de 925 milesimas con un peso de 12 gramos y una emisión de 25.000 ejemplares

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¿Quién nos reemplazaría?

Se dice que la naturaleza detesta el vacío. Si los humanos desapareciéramos, ¿podría otra especie evolucionar hasta el punto de tener un lenguaje, fabricar herramientas, practicar la agricultura y dominar la Tierra?. Según Alan Weisman, habría una razonable probabilidad de que los babuinos se desarrollasen así. Tienen un cerebro grande y al igual que a nosotros, la reducción en África de su hábitat selvático les ha obligado a adaptarse a vivir en sabanas. Ha escrito: "Si los ungulados dominantes de la sabana -el ganado- desapareciesen, los ñúes ocuparían su lugar. Si los humanos desapareciesen, ¿ocuparían los babuinos el nuestro? ¿Se detuvo el desarrollo de su capacidad craneana durante el Holoceno porque les llevamos la delantera, al ser los primeros en bajar de los árboles? Si yano nos interpusiésemos en su camino, ¿aprovecharía su potencial mental la ocasión para desarrollarse rápidamente y, en una repentina escalada evolutiva, ocupar cada recoveco de nuestro nicho vacante?".

Podría haber una segunda salida de África cientos de miles de años después de la primera. ¿Qué harían los arqueólogos babuinos del futuro con los artefactos humanos enterrados bajo sus pies?. Weisman supone que el desarrollo intelectural de cualquier criatura que los desenterrase podría saltar súbitamente a un plano evolutivo superior. Moldearíamos el futuro incluso tras habernos ido.

- Edward Bell

UN TSUNAMI EN EL MEDITERRÁNEO

"Pensaban los arqueólogos que Atlit-Yam, una aldea de pescadores hoy sumergida frente a la costa de Israel, fue arrasada hará unos 8000 años por genes de poblados vecinos. Unos geólogos italianos han aportado pruebas de que la causa pudo ser natural y mucho más espectacular: un tsunami creado por el hundimiento de la ladera oriental del Etna. Los mismos investigadores habían descrito con anterioridad este desastre. Habrían caído 25 kilómetros cúbicos de tierra al mar, donde debió de levantarse una ola de cincuenta metros de alto. Son diversos los indicios de que aquella ola pudo destruir la aldea.

De los 63 esqueletos descubiertos en las ruinas, da la impresión de que muchos murieron de repente. Pescado preparado para su conservación o consumo quedó allí abandonado. El pozo del pueblo -el más antiguo que se conoce en el mundo- contiene huesos revueltos de seres humanos y de animales, como si se hubiese llenado de pronto. Todo lleva a pensar en una aniquilación por sorpresa. Según las simulaciones por ordenador, la ola habría tenido la energía necesaria para provocar tamaña devastación. María Teresa Pareschi, que encabeza el grupo de geólogos, aconseja que se vigilen las laderas del Etna. Un tsunami como aquel de neolítico arrasaría las costas de Israel, Líbano y Siria. 

Jacopo Pasotti. Investigación y Ciencia. Noviembre 2007.

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